#003. Espectros

·Nombres: Espectro/Fantasma/Aparición
·Origen: folclore popular de distintas culturas
·Avistados en: Gaedheal, de Maite Mosconi (2018)
·Costumbres: asustar a los vivos, no dejar claras sus intenciones y  tener poderes para hacer cualquier cosa menos encontrar el camino al más allá


Han pasado ya tres meses de locura desde que escribí la anterior entrada de Monstruosidad literaria. El tiempo vuela y devora mis planes (él es sin duda el monstruo más feroz). Como bien recordaréis, en abril hablamos de Maite Mosconi y de su opera prima, Gaedheal, y le debía esta entrada. Hoy vamos a hablar de las bestias fantasmales que acechan entre sus páginas.

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En la cultura popular de prácticamente todo el mundo, los espectros, fantasmas o apariciones son las almas de una persona o animal fallecido que puede aparecerse a ojos de los vivos (normalmente a ojos de alguien con quien tuvieran relación).

La forma de los espectros es variada. A veces son invisibles (presencias), otras veces son sombras y otras son apariciones basadas en su aspecto en vida. En el libro de Maite Mosconi, estos monstruos adquieren también distintas formas: desde esqueletos andantes con capuchas hasta bestias esqueléticas de distinto tipo (y distinto nombre, como descubriréis si leéis la novela).

Una procesión de criaturas extrañas y encapuchadas apareció ante él. Sus cuerpos esqueléticos iban vestidos con túnicas grisáceas y harapientas que los cubrían hasta sus desnudos y huesudos pies.

Si os apetece que un espectro se os cuele en el piso y nunca os pasa, siempre podéis practicar la necromancia, una rama prohibida de la magia con la que podéis comunicaros con ellos, invocarlos o incluso (esto es ya más complicado) levantarlos de la tumba.

Dicen las expertas que la creencia en el más allá se encuentra muy arraigada en la psicología humana. Esa creencia en la otra vida se relaciona con las apariciones y el folclore que las envuelve, así como con las costumbres de nuestros ancestros que, de uno y otro modo, han llegado hasta nuestros días. Esta herencia nos retrotrae hasta la época anterior a la escritura y se amplía hasta algunas creencias religiosas actuales en las que se practican ritos funerarios, exorcismos, espiritualismo y magia ritual.

Los fantasmas pueden ser muy majos, pero también dar la hostia de miedo:

 

Las leyendas suelen describirlos como entidades solitarias con detalles visibles que afirman que fueron humanas (o animales). La ciencia asegura casi al cien por cien que los fantasmas no existen (suerte de la fantasía). Tras cientos de años de investigación, no puede asegurarse que ningún lugar esté habitado por fantasmas, pero su existencia tampoco puede negarse rotundamente.

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