Entrevista a Gabriella Campbell: “El hábito de la escritura diaria me cambió la vida”

Maestra es uno de los pocos adjetivos que harían justicia a una autora como Gabriella Campbell. Haberla escogido como autora de marzo para la iniciativa #UnAñoDeAutoras supuso, sin duda alguna, un gran acierto. Con solo hablar de sus logros he aprendido muchísimo. También me nutrí bastante de la lectura de Crónicas del Fin, y espero volver a deleitarme con las aventuras de Adra y Gale en cuanto salgan en papel, con Alethé Ediciones.

En enero celebrábamos el crecimiento de Alister Mairon como autora de género (recordad que su opera primaSorgina, fue nominada a los Premios Guillermo de Baskerville 2017) y en febrero homenajeamos a Ursula K. Le Guin y su universo de Terramar. Ahora, el marzo de Crónicas del Fin concluye con una entrevista llena de curiosidades sobre la obra de Campbell, su proceso creativo y mucho más. Os dejo con ella.


entrevista gabriella campbell

David Pierre: Bienvenida a este espacio, Gabriella. Es todo un honor contar contigo para esta iniciativa. Iré directo al grano. ¿Qué opinas sobre #UnAñoDeAutoras?

Gabriella Campbell: ¡Muchas gracias por invitarme a tu casa virtual, David! Soy muy fan de la iniciativa #UnAñodeAutoras. Llevamos una racha genial en la que han surgido un montón de proyectos para dar más visibilidad a las escritoras, y es algo que apoyo y sigo en la medida que puedo, al igual que otros movimientos como el #adoptaunaautora, donde he tenido la suerte de ser «adoptada» (mi madrina es Coral Carracedo). He conocido a un montón de buenas escritoras gracias a estas iniciativas y a un grupo fabuloso de gente que ayuda a que las mujeres que escribimos estemos un pelín más presentes.

Si hay más oferta de literatura escrita por mujeres, puede que consigamos reducir ese sesgo implícito de que la creación artística femenina es menos válida.

DP: ¿Qué opinas de iniciativas como Alucinadas, el Premio Ripley o editoriales como Cerbero, que publican de forma consciente más obras escritas por autoras que por autores?

Gabriella Campbell: No sabía que Cerbero publicase más autoras como decisión consciente: lo que sí sé es que tienen un gusto espléndido y que se están concentrando en traer a la palestra variantes del género fantástico a las que por fin se les está dando su atención debida. Si además esto lo han conseguido haciendo un poco más de caso al banco creativo increíblemente rico que es la escritura femenina, pues olé.

Sobre antologías como Alucinadas o premios como el Ripley, no puedo hacer más que asentir, con fuerza y entusiasmo.

DP: ¿Crees que durante los últimos años se está dando un paso adelante en la eterna lucha de género?

Gabriella Campbell: Es una buena pregunta, porque a todos los efectos te diría que sí… pero eso es algo que solo pueden demostrar las ventas, la respuesta de los lectores. De poco servirá publicar a muchas mujeres si los lectores siguen contando con prejuicios más o menos conscientes y no compran esos libros. No obstante, quiero pensar que todo va unido: si hay más oferta de literatura escrita por mujeres (sobre todo en géneros donde tradicionalmente han dominado los hombres), puede que consigamos reducir ese sesgo implícito de que la creación artística femenina es menos válida.

Desde luego hay un esfuerzo por parte de muchos proyectos independientes de darle visibilidad a la mujer escritora, pero también está el peligro de que muchas veces vivimos en una burbuja ideológica. Vemos a quienes seguimos, vemos los proyectos de nuestra gente y eso marca nuestra percepción del mundo: yo tengo la sensación de que el mundo del fantástico se está llenando de presencia femenina, pero podría ser una sensación marcada por las personas a las que leo y con quienes interacciono. El tiempo dirá si esto está afectando o no a los que están fuera de esa burbuja, y hasta qué punto editoriales más grandes están influidas por este fenómeno.

Me gustaría ir más allá y hacer un apunte en otra dirección. Está genial que muchas editoriales apuesten por las mujeres que escribimos, pero personalmente creo que la autopublicación puede ser una herramienta revolucionaria en esto del género: podemos llegar directamente a nuestro público. Y no lo digo solo en el sentido feminista, sino en el uso de la literatura «de género» como denominación de la narrativa de nicho o alternativa (ciencia ficción, fantasía, romántica, negra, etc.) que ha recibido desprecio desde los podios del mainstream desde hace tanto.

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Crónicas del Fin es una obra referente de la autopublicación que ahora se nos va con Alethé Ediciones

DP: Desde que leí el primer volumen de Crónicas del Fin, no pude evitar engancharme a su historia. Luego, empecé a preguntarme por vosotros, sus dos autores, y vuestro método de trabajo. ¿Cómo nace la idea de escribir una novela a cuatro manos?

Gabriella Campbell: Creo que casi todos los que creamos hemos vivido ese momento genial en el que te juntas con otra persona con quien tienes química creativa y empiezan a surgir las ideas. Y por supuesto dices: ¿por qué no escribimos esto? La diferencia está en que la mitad de las veces estas cosas surgen cuando te has tomado un vino de más o cuando te has visto en la plataforma del subidón de endorfinas, dopamina, oxicitina o lo que sea que pasa cuando te juntas con gente interesante, y al día siguiente la pereza de la realidad te invade.

En ocasiones no pasa eso, por suerte. A veces encuentras a alguien con la disciplina y cabezonería de sacar proyectos adelante. Y eso me pasó a mí con José Antonio cuando concebimos nuestra primera novela juntos (El fin de los sueños). Luego te das cuenta de que escribir con otra persona no es tan fácil como parece, pero por alguna extraña razón seguimos haciéndolo. Creo que es porque somos pareja y nada hay tan genial como compartir una afición con tu pareja… aunque eso signifique años de trabajo y peleas interminables sobre si un bebé dragón debe tener hipo o no debe tener hipo (true story).

DP: No dejo de acordarme de pasajes o escenarios que aparecen en Crónicas del Fin. ¿De dónde surgió la idea de centrar las aventuras de Adra en este escenario apocalíptico?

Gabriella Campbell: José Antonio te dirá otra cosa, pero para mí el momento determinante fue cuando empecé a ver Hora de aventuras. Son dibujos animados para niños (supuestamente), pero me fascinaba la libertad creativa que ofrecía ese mundo. Y yo me preguntaba: ¿por qué nosotros no podemos tener un mundo de caramelo o de hielo o de dimensiones extrañas? Y me di cuenta de que si llevaras eso a un terreno más realista, un mundo lleno de bichos raros y tierras de chicle, sería terrorífico.

¿Por qué nosotros no podemos tener un mundo de caramelo o de hielo o de dimensiones extrañas?

Al principio eso lo probamos orientado a un público infantil. Tenemos por ahí un borrador de una novela para niños ambientado en un mundo posapocalíptico cómico. Y nos gustaba tanto y las posibilidades eran tantas que dijimos: ¿y si hacemos esto para adultos en un mundo exagerado, donde puede pasar cualquier cosa y la humanidad (lo poco que queda de ella) es cada vez más monstruosa? Y surgió la idea de la grieta en el cielo y los leviatanes.

DP: Crónicas del Fin es, para mí, uno de los mayores ejemplos a seguir cuando se trata de autopublicar. ¿Qué opinas sobre la autopublicación?

Gabriella Campbell: Para mí la autopublicación significa una recuperación de poder por parte del autor. El sistema tradicional tiene sus cosas buenas, pero también tiene un problema enorme con tanto intermediario, y hay una balanza muy desequilibrada de oferta y demanda que afecta a la relación entre autor y editor. El autor tiene un poder escaso y una remuneración escasa (no siempre, pero en una gran mayoría de casos). Nosotros hemos tenido mucha suerte con las editoriales con las que hemos trabajado, pero la satisfacción de sacar tú mismo tu obra y tener control absoluto sobre cómo lo haces es alucinante.

En el caso de Crónicas, empezamos autopublicando y luego decidimos trabajar con Alethé, porque queríamos llegar a un público mayor y eso nos lo proporcionaba la edición tradicional. Ya digo que ambas opciones no son excluyentes e incluso pueden ser complementarias.

Periódicamente recibo ofertas de editoriales interesadas en sacar mis libros autopublicados. Intento explicarles que si no pueden darme algo que yo ya tenga (distribución nacional en librerías, mayor alcance promocional, etc.), en realidad estoy haciendo el mismo trabajo (edición, marketing, etc.) por menos dinero. Con frecuencia no comparten mi punto de vista, están acostumbrados a que los autores hagan lo que sea por publicar. Yo opino que tenemos que dejar de lado esa noción anticuada del prestigio, de que publicar con editorial siempre es mejor. Todo depende del libro, de la editorial y de cada caso concreto. Personalmente abogo por ser híbrida y adaptar cada proyecto a sus necesidades. A veces me viene mejor autopublicarme, otras veces me viene mejor publicar con una editorial.

DP: Hablemos ahora de tus inicios. ¿De qué manera descubriste que lo tuyo era escribir?

Gabriella Campbell: Ya escribía de niña. Creo que contaba historias antes incluso de aprender a escribir. Mis padres estaban acojonados porque mi imaginación rozaba lo preocupante: amigas imaginarias que tratas como si fueran reales y a las que acusas de cualquier metedura de pata tuya, «vidas pasadas» que cuentas con pelos y señales… debí de ser carne de Cuarto Milenio, pero en realidad no era más que una cría con demasiada creatividad y tiempo libre.

Luego lo dejé en la universidad. Me vi apabullada por lo que significaba escribir, por la calidad a la que pensaba que nunca llegaría (estudié teoría literaria y era difícil escapar de la sombra amenazadora de los maestros). Por suerte espabilé y me di cuenta de que la escritura es pura habilidad y técnica. No tienes que escribir como George Elliot, Ishiguro o Quevedo, tienes que escribir como la mejor versión de ti misma.

Aunque tampoco estaría mal escribir como esos, ¿eh?

La autopublicación es la recuperación del poder por parte del autor.

DP: ¿Qué te define como escritora?

Gabriella Campbell: No sé si puedo responder a eso; creo con firmeza que mi definición como escritora queda en manos de los lectores. Si tuviera que insistir en una característica que siempre me acompañará, creo que será lo weird, lo raro, y la fantasía. Siempre habrá un componente extraño y fantástico en lo que haga, aunque según el momento pueda expresarlo de un modo diferente, ya sea a través de lo sexual, lo sensorial o lo sencillamente deprimente.

DP: ¿Qué estás leyendo en la actualidad? ¿Tienes algún género predilecto?

Gabriella Campbell: Me gusta leer de todo, creo que se aprende mucho más y así evitas caer en los patrones de siempre. Pero la fantasía oscura siempre será mi lectura predilecta. Ahora mismo estoy con Will Self, con Cómo viven los muertos. No sé si lo terminaré; Self tiene un estilo difícil y yo estoy intentando ser exigente, quedarme solo con lecturas que me apasionan. Pero su noción de la vida después de la muerte es fabulosa: imagínate a una mujer muerta que va por ahí con un feto deforme dando vueltas alrededor de sus tobillos, el fantasma de un aborto natural. Ese es el tipo de mierda surrealista que me fascina.

DP: ¿Con qué personaje de tus novelas y relatos te identificas más? ¿Giran tus historias alrededor de una identidad que refleja la tuya o se encuentra esta diseminada en varios de tus personajes?

Gabriella Campbell: Creo que todo lo que escribimos tiene una parte de nosotros, pero también creo que es bueno idear personajes que nada tienen que ver contigo. Yo no me identifico con ningún personaje de Crónicas del fin (bueno, tal vez un poco con Gale, tenemos algunos rasgos de personalidad similares). Lo que me gusta de Adra y de Décima es que son físicamente poderosas, y muy valientes, pero ambas tienen problemas sentimentales muy alejados de lo que conozco por experiencia (¡por suerte!). Sí hay una parte muy mía en Adra, que se refleja en su relación con Winston y que es simbólica. Pero eso ya es muy muy muy personal. Si quisiera hablar de esas partes en voz alta no necesitaría escribir para esconderlas dentro de mis personajes, je. Si tuviera que contar a los lectores todos los símbolos que están ocultos en Crónicas, no terminaría.

Me parece que el sitio donde más he dejado de mí misma ha sido Lectores aéreos. Muchos de los relatos expresan obsesiones personales. Al mismo tiempo, disfruto muchísimo creando personajes muy opuestos a mí. Tengo una serie de textos inéditos protagonizados por una mujer psicópata: como persona empática fue muy divertido poder llevar a alguien absolutamente inmune a las cosas que a mí más me afectan.

DP: ¿Qué clase de contenido podemos encontrar en tu web, Gabriella Literaria?

Gabriella Campbell: Sobre todo son contenidos que reflejan mi aprendizaje como escritora. Digo que es una web de textos orientados a escritores, pero en realidad es una exposición de lo que he aprendido y de lo que me fascina sobre el arte de escribir. No es ningún secreto que el acto de creación literaria me obsesiona. Si eso ayuda a otros a escribir mejor (y eso intento), yo encantada.

Opino que tenemos que dejar de lado esa noción anticuada del prestigio, de que publicar con editorial siempre es mejor.

DP: ¿Cómo te sentiste al aparecer en la Windumanoth?

Gabriella Campbell: ¡Contenta! Siempre es un lujo que Javier Miró hable de ti, es un analista agudo. Ya había colaborado antes con la revista con un artículo para su web sobre construcción de mundos, así que me sentí muy en casa. Toda la gente involucrada es majísima y están haciendo un trabajo excepcional. Es un honor poder estar entre sus páginas.

DP: Pensando en la actitud influyente que demuestras en tu espacio web, ¿qué consejo darías a aquellos que escribimos por pasión? ¿Cuál es el truco para seguir al pie del cañón?

Gabriella Campbell: Podría dar mil consejos y a eso me dedico en mi web: a decir qué me ha funcionado y qué no me ha servido de nada. Tal vez un consejo crucial sea dejarnos de influencers y demás: que cada uno encuentre su personalidad y su camino. Quiero decir que yo puedo decir lo que sea, y puede que tenga más sapiencia al respecto que una persona que acaba de empezar a escribir, pero también creo que tenemos que llevarnos nuestros propios palos, ser nuestros propios jueces y aprender de nuestras experiencias. El hábito de la escritura diaria es lo que a mí me cambió la vida y creo que es lo que más recomendaría a cualquiera que quiera dedicarse a esto. Todo cambió cuando entendí, además, que la escritura es comunicación: que no solo escribes para ti, que tienes que pensar en qué hará disfrutar a tu público objetivo. Todo lo demás es importante, pero esas dos cuestiones son fundamentales.

DP: Muchas gracias por tus palabras, Gabriella, continuaremos siguiendo tu trayectoria de cerca y, por cierto, ¡enhorabuena por la publicación de Crónicas del Fin con Alethé! ¡Un abrazo, maestra!

Gabriella Campbell: ¡Gracias a ti, David!


Y con esta entrada concluyen los textos dedicados a #UnAñoDeAutoras del mes de marzo. Os recuerdo que primero hablamos de Gabriella Campbell, luego de su obra, Réquiem, en A Librería y más adelante le dedicamos una entrada a los leviatanes, los monstruos que se cargan el mundo dentro de la saga.

¿Qué os ha parecido la entrevista? A mí me fascinaron las respuestas de Gabriella. ¿Y quién creéis que será la autora de abril? ¡Se admiten apuestas!


Imagen de portada: Gemma Martínez

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