Los doce primeros bolsilibros de Cerbero

Durante los últimos meses, he ido leyendo las doce novelas breves (publicadas en exclusiva) que, hasta finales de agosto, la Editorial Cerbero tenía disponibles. Hace unos días ha salido a la venta su nueva triada, que incluye Bajo la piel de la ciudad (Wes Marino 01), de Eleazar Herrera; Agramonte, de Yolanda Camacho y La chica descalza en la colina de los arándanos, de Nieves Mories.

Descubrí a Cerbero gracias a que ellos mismos nos enviaron algunas de sus obras al portal de crítica literaria A Librería, del que formo parte desde su inauguración hace poco más de un año. Confieso que, al descubrir tanto el formato como la calidad de sus textos, quise leerme toda su colección para así descubrir a varios autores y, sobre todo, autoras independientes en poco tiempo.

Y así lo hice. Justo ayer subí mi reseña número doce de sus primeras obras. En el futuro os traeré más, por supuesto, como la interesantísima antología de relatos de Teresa P. Mira de Eheverría, Diez variaciones sobre el amor, o sus nuevas publicaciones, pero hoy le dedico a Cerbero un resumen de las críticas que he dedicado a sus obras. Y aprovecho para invocaros este fin de semana en los distintos eventos que Cerbero ha planeado por Barcelona. Sin más, os dejo con sus obras (os pongo el link de cada reseña en el título de cada obra):

 

Colección Wyser (ciencia ficción)

  1. Rubicón, de Juan González Mesa (portada ilustrada por David Rendo)

rubicon-jgmesaLa historia de Rubicón nos sitúa en un ambiente futurista que va camino del apocalipsis. En concreto, nos introduce en la nave Julio César y nos presenta a sus tripulantes, los soldados que están a las órdenes del comandante Guillermo Nox. La cabeza del comandante decide cambiar de chip en cierto momento de su vida y toma la iniciativa de llenar su nave de depredadores tales como el tiburón blanco, el lobo o el oso pardo. Mientras, el resto de la Tierra está siendo trasladada a Marte para no perecer frente al asteroide Dolmen que se acerca, raudo, para acabar con toda vida terrestre.

Juan González Mesa consigue, en pocas páginas, introducir al lector en una historia de ciencia ficción muy interesante y nos muestra la punta del iceberg de un futuro alternativo que se antoja muy rico y lleno de posibilidades, pero también de crueldad y de injusticia. Además, su manejo de la acción y su conclusión te sorprenderán.

2. Yabarí, de Lola Robles (portada ilustrada por David Rendo)

Yabari-Libros-ProhibidosEn Yabarí, una periodista llamada Muriel Johansdóttir llega al planeta Yabarí con la intención de sacar a la luz la verdad sobre lo que allí está sucediendo. Es así como Robles nos va introduciendo en un contexto futurista indeterminado pero en el que ya se puede viajar de forma cómoda y segura entre planetas. Las grandes empresas explotadoras que, en su mayor medida, vienen de la Tierra, están deforestando la jungla del planeta Yabarí y, además, ciertos rumores casi confirmados apuntan al maltrato de los nativos y a la violación de los Derechos Humanos Universales. En el planeta Yabarí no hay leyes, no hay normas, no hay cárceles y los poderosos son, una vez más, los que llevan la voz cantante en busca del bentá, una materia prima ecológica que ha sustituido a las perecederas que copan nuestra actualidad energética (mayoritariamente, al petróleo).

Si bien la ciencia ficción es el contexto en el que Yabarí se enmarca, su autora da más importancia a dotar de fuerza y voz a su protagonista y a destacar las consecuencias y las realidades de la denuncia social en contra de la explotación masiva de recursos naturales y de la violación de los Derechos Humanos. A esto se le suma el tono aventurero del recorrido de Muriel y el necesario mensaje feminista. Con todos estos temas bien combinados, Lola Robles logra crear una novela breve muy interesante.

3. Los príncipes de madera, de Daniel Pérez Navarro (portada ilustrada por David Rendo)

portada-600x845Ambientada en un futuro en el que la raza humana se ha expandido por el cosmos, Los príncipes de madera narra la historia de ocho jóvenes que estudian para ser ingenieros y tienen como objetivo viajar a la luna de Agarttha. Allí, dirigirán una expedición con el objetivo de extraer Jebo, una valiosísima materia prima que define los intereses de la sociedad capitalista que nos presenta Daniel Pérez.

Los príncipes de madera muestra una historia cruda y cargada de verosimilitud que ejerce de paralelismo con la condición humana actual, aunque exagerada para que se explique por sí sola. La libertad, la personalidad y las cuestiones existenciales se muestran habitualmente en el ambiente de los protagonistas hasta que las consecuencias de querer descubrir la verdad les arrollan, de distintas formas. El estilo directo y, en ocasiones, casi sin conectores de Daniel Pérez se ve intercalado con un lenguaje crudo, en ocasiones soez que, pese a parecer excesivo en ocasiones, es absolutamente necesario para aportar ese punto de cruda realidad a la obra. El uso de tecnicismos típicos de la ciencia ficción completa la parte lingüística de la obra.

4. CloroFilia, de Cristina Jurado (portada ilustrada por Cecilia G. F.)

16788228_10211927717539186_1963746291_nLa historia de CloroFilia gira en torno a Kirmen, un joven que no sabemos quién es, ni qué es. Al principio de la narración, Cristina Jurado nos sitúa en un crudo contexto post-apocalíptico en el que un desastre natural hace que la vida en la Tierra sea muy difícil. El ser humano parece ser el culpable de dicha catástrofe y ahora convive diariamente en el exterior con el hambre, con las enfermedades y con la muerte. No obstante, todavía quedan en la Tierra ciertos lugares seguros: las cúpulas. De hecho, toda la acción de CloroFilia, exceptuando su prólogo, sucede en una de esas cúpulas llamada “el Claustro”. Este lugar, si bien puede parecernos un paraíso en comparación con el horror que se vive en el exterior, guarda también su parte de oscuridad basada en la falta de libertad de sus habitantes que, a pesar de encontrarse resguardados, no se sienten a salvo (o quizás es esa seguridad lo que les aburre).

Reconozco que echaba de menos encontrarme con un estilo tan lleno de poesía como es el de Cristina Jurado, que parece no encajar en la ciencia ficción, pero que en realidad la complementa de un modo tanto novedoso (para mí), como maravilloso. Podría decirse que la autora se atreve a escoger recursos que luego desordena en su literatura y así consigue llenarla de belleza y distinción. Si bien es cierto que hay muchos futuros post-apocalípticos, estoy convencido de que no hay otro como el de CloroFilia.

5. Domori, de Sofía Rhei (portada ilustrada por Cecilia G. F.)

18402790_419923511717557_2417693799405943212_nDomori narra el recorrido de Luna Roja, una guerrera de la tribu domori que está dispuesta a destruir la Ciudad de las Abejas junto a Plata Rápida, otro guerrero de su tribu que además es su amante. En esta civilización, los individuos tienen la piel roja. Las abejas y los domori son enemigos naturales y llevan muchísimo tiempo en guerra y la tribu de piel roja no olvida a sus caídos; las abejas y sus colmenas deben arder. Luna Roja está dispuesta a todo para vengar y liberar a su pueblo, pero sus pasos la llevarán a un destino totalmente inesperado.

La narrativa de Sofía Rhei nos introduce de lleno en un contexto futurista en el que nos hace replantearnos la eterna cuestión de la identidad personal, a la vez que liga esta cuestión a otros temas propios de la ciencia ficción. Domori es una novela breve que merece la pena leer.

6. 36, de Nieves Delgado (portada ilustrada por Cecilia G. F.)

17021721_384394931937082_4830744988478411161_nAl dar comienzo 36, el Centro de Investigación y Desarrollo de Inteligencias Artificiales (el CIDIA) está de enhorabuena. Si bien sus esperanzas sobre la creación de Inteligencias Artificiales (IA) se habían visto mermadas por el comportamiento inesperado de estas, la que adopta el número 36 saluda, en su nacimiento, con un “Buenos días”. Este suceso, que parece nimio, es señal de que Treinta y seis no es una IA cualquiera: es capaz, partiendo de su saludo, de expresar dudas y de plantearse cuestiones existenciales relacionadas con la humanidad. Ambos hechos son impropios de las anteriores IA. Y esto lo consigue, básicamente, porque se muestra mucho más sociable que sus predecesoras.

Una narradora omnisciente de tono casi artificial (¿es que acaso una IA nos narra la historia de otra IA?) que basa su narración en el fluir del pensamiento de Treinta y seis nos trae una obra que, pese a encontrarse situada temporalmente en el futuro, lo hace en un futuro indefinido. Nieves Delgado tampoco necesita justificar dicho aspecto porque hace gala de una obra que deja atrás la acción para traernos, en su justa medida, una gran obra reflexiva con un mensaje interno muy real, chocante y crudo.

7. Dioseros, de Eduardo Vaquerizo (portada ilustrada por Juan Alberto Hernández)

18341725_419923828384192_7660923422320984220_n

Dioseros es una novela breve de ciencia ficción que forma parte de la trilogía llamada Memorias del Gran Anillo. La sensación que la novelette nos deja tras leerla es la de que es un prólogo que sirve para situar al lector en un universo nuevo y completamente rico en detalles y en matices que, en ocasiones, leeremos dos o tres veces para entender mejor. No os voy a engañar: Dioseros es un libro algo complejo. Está lleno de palabras típicas de la ciencia ficción, sí, pero su vocabulario parece ir más allá, como si la formación del autor (en ingeniería aeronáutica) influyera en su obra literaria. Y, de hecho, lo hace. Lo hace y le otorga la capacidad a Vaquerizo de crear un universo futurista nuevo, muy ambicioso y explosivo, casi genial.

Dioseros es una pequeña joya. Está escrita con un estilo narrativo impecable (aunque he observado en ella varios errores ortotipográficos y de puntuación, algo atípico de Cerbero), con un vocabulario muy variado y que sabe crear un universo propio con una premisa destacable. Sus protagonistas son distintos entre sí y tienen voz propia, son fuertes y nos hacen desear conocerlos mejor en un futuro. Esperaré con ansia el resto de la trilogía.

8. Los espíritus del humo, de Mª Concepción Regueiro Digón (portada ilustrada por CalaveraDiablo)

19642419_446550299054878_1211834666678213340_n

En Los espíritus del humo, nos encontramos con dos protagonistas principales, las hermanas Luanda y Gadea. Las dos hermanas son hijas del poderoso taumaturgo conocido como Antuss y, junto con su familia y su servicio, viven ajenas a lo que sucede en la gran ciudad. Allí, los Técnicos y los ciudadanos desprecian la magia milenaria y el místico humo que todo lo llena.
Por infortunios del destino, Luanda y Gadea contemplarán como su vida va girando hasta que quede completamente del revés. A partir de entonces, solo se tendrán la una a la otra junto al recuerdo de sus días de gloria y deberán enfrentar un futuro impredecible y extraño.

Lo más interesante de esta novelette narrada en segunda personaes el universo en el que se construye. A partir de ciertos detalles, se va creando en nuestra imaginación un mundo muy profundo que bien podría dar pie a historias de mayor extensión. Además, si bien en dicho contexto podemos intuir una sociedad relajada y conformista, también es en ocasiones más activa y menos complaciente que la nuestra propia que, pese a ser real, es en ocasiones menos verosímil.

9. La belleza del uróboros, de Javier Castañeda de la Torre (portada ilustrada por CalaveraDiablo)

19657367_446550379054870_8804139150294183148_n

La belleza del uróboros nos presenta a un protagonista obsesionado con el pasado oscuro de su padre, el doctor Asier Real, que asesinó, cuando su hijo acababa de nacer, a doce estudiantes: seis chicos y seis chicas. Al hacerlo, llevaba unas fotos en la mano para comprobar la identidad de sus objetivos y su actitud parecía de auténtico arrepentimiento, casi como si estuviese a punto de arrancar a llorar. Pese a eso, las autoridades cerraron el caso en su día y lo asociaron a un brote psicótico, a una enfermedad mental de herencia genética. Su hijo se niega a aceptar esta realidad y, durante su vida, reflexiona e investiga en múltiples ocasiones los motivos reales que pudieron conducir al doctor Asier Real a asesinar a aquellos doce alumnos en el campus a sangre fría.

El autor parece querer dotar en esta obra al lector del beneficio del qué resuelto para así sumergirlo en la constante reflexión del cómo. Para deleitarte con esta novela breve debes estar dispuesto a disfrutar de la reflexión filosófica y de abrir tu mente hasta ciertos confines en los que Javier Castañeda te hará pensar, te hará retorcerte y te hará relativizar lo que ya conoces. Una paradoja hecha bolsilibro.

 

Colección Tíndalos (terror)

1. Ciudad tumba, de Albert Kadmon (portada ilustrada por  Juan Alberto Hernández)

18033240_419923875050854_2387239508164959313_n

En Ciudad tumba, el autor nos presenta una Barcelona llena de terror y de odio que esconde en su subsuelo a monstruos de pesadilla y horror esperando a ser resucitados. Dentro del contexto lovecraftniano en el que Kadmon nos va sumiendo, encontraremos drogas alucinógenas, policías corruptos, alcohol, sangre, sexo, tentáculos, adolescentes, extraños cultos religiosos, tacos, terror, y algo de un humor muy difuminado y testimonial.
El típico narrador omnisciente en tercera persona nos va introduciendo en la historia mientras alterna dos épocas distintas: 1985 y 2014. Así, durante los diecinueve capítulos de Ciudad tumba, iremos desentrañando los misterios del pasado y los del presente hasta que, en cierto punto, estos se relacionarán entre sí.

2. Última noche en el páramo, de So Blonde (portada ilustrada por CalaveraDiablo)

19731813_446550232388218_1468095472831311239_n

En Última noche en el páramo, conocemos a Monica Estanco, la ayudante del sheriff de Cerrojazo (Texas) y nos empapamos de sus exageradas vivencias durante la Fiesta de la Cosecha. Monica está rodeada en su día a día de machistas, de retrógrados y de votantes de Trump. A esta combinación explosiva se le une la venerada televisión por cable, estrellas del porno en plena gira y un matadero abandonado en el que empiezan a suceder extraños acontecimientos relacionados con la legendaria bestia conocida como chupacabras… Sí, es quizá la criatura mitológica cuyo nombre parece el más acertado para un texto de So. El sueño americano hecho bolsilibro, vaya.

No puedo deciros más sobre Última noche en el páramo porque debéis leerla si buscáis pasar un buen rato en el que solo deberéis dejaros llevar por la pluma de So, que ha demostrado ser excelente. Abrid vuestra mente y leedla. ¡No seáis «mascabrevas o culoestrechos»!.

 

Colección Argos (fantasía)

1. Barro, de Alicia Pérez Gil (portada ilustrada por Juan Alberto Hernández)

18424084_419923898384185_168885142011936860_n

Barro nos explica la historia de Alicia (la protagonista, no la autora), una joven que está a punto de mudarse, junto con sus padres, a un nuevo hogar. Debido a eso, se le plantea una incógnita: ¿qué cosas llevarse y qué no? Es con este aparentemente sencillo paralelismo con el que la autora nos pone de frente a dos hermanas gemelas separadas. Lucía es la gemela de Alicia, y fue encerrada en un centro de salud mental años atrás por tener una conducta problemática. Alicia tiene prohibido visitar a su hermana y, por ello, la persona a la que más quiere se le antoja tan distante como necesaria. Es a ella a quién quiere llevarse consigo en su nueva vida.

Gracias al ambiente que la obra logra crear, y mientras juega con nuestros sentidos, Alicia (la autora, no la protagonista) dota a su texto de una belleza sin igual que nos deleitará una y otra vez conforme vayamos pasando las páginas. Hubiese seguido leyendo y hubiese deseado más independientemente del tono que hubiese adquirido la historia, porque el estilo de la autora es impecable.

 

Ilustraciones dedicadas a Cerbero

Gemma y yo seguimos queriendo hacer crecer la literatura independiente y autopublicada. Por ello, algunas de las reseñas anteriores fueron acompañadas de una ilustración. Aquí las tenéis todas:

7 comentarios sobre “Los doce primeros bolsilibros de Cerbero

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: