¿Otra vez tú, Zeus?

Hoy voy a introduciros un término que conocemos todos de sobras, pero cuya influencia directa en la cultura occidental y en la literatura universal es algo sumamente importante de recordar. Cuando vemos a un cíclope, a un dragón o a una ninfa; cuando vemos a un elfo o a un enano, ¿nos preguntamos acaso algo sobre su origen? Éste se encuentra, como no, en la mitología y en sus antiguas leyendas. Pero el término mitología es algo que abarca un significado mucho, mucho más extenso.

El nombre mitología encuentra su origen en la palabra latina mythologia. A su vez, este mote proviene del vocablo griego μυθολογία. Ahondemos ahora un poco más en su etimología. Tanto el sustantivo lógos (griego: λóγοϛ) como el verbo légo (griego: λέγω) guardan un significado relacionado con las palabras “juntar” o “hablar”, entre otras. El término mythos (griego: μύθοϛ), por su parte, no tiene una etimología demasiado definida, ya que no se encuentran términos que compartan raíz con esta palabra en otras lenguas indoeuropeas.

Es así como los grandes autores de la literatura griega –como Homero, Aristóteles o Platón– fueron definiendo, en sus obras, el término mythos. Aristóteles, en concreto, definió el mito como la construcción de lo sucedido y además, le añadió el significado (o la obligación, incluso) implícito de que el mito debe ser fiel a los relatos que le anteceden y que son, a su vez, la base de su historia.

El problema de definir el término mito sigue en pie […]. Intentemos partir de una definición mínima […] que nos permita distinguir qué es lo que consideramos propiamente un mito y qué no […]. Mito es un relato tradicional que refiere la actuación memorable y ejemplar de unos personajes extraordinarios en un tiempo prestigioso y lejano.

Carlos García Gual (escritor, filólogo y mitógrafo)

Hablar de mitología supone, por lo tanto, hablar de un conjunto de personajes e historias que muestran, en su mayoría, un épico recorrido o ensalzan de forma exagerada y/o metafórica ciertas características que definen el mundo real. Las historias mitológicas forman parte de la cultura popular –y han sido transmitidas gracias a la oralidad– tanto actual como pasada y pueden dividirse en dos grandes grupos: las que nacieron de creencias y las que nacieron para la ficción (basándose, en ocasiones, en las primeras).

La mitología es, en resumen, un conjunto de mitos que encuentran una relativa unión entre sí y que, además, comparten una determinada base cultural y/o religiosa. Los mitos, a su vez, pueden entenderse como relatos basados en la tradición y en sus leyendas, y pueden ser creados para dotar de explicación a ciertas cuestiones que a nuestros antepasados se les escapaban de las manos (e incluso, hoy en día, la mayoría de estas cuestiones se nos escapan a nosotros). Ejemplos de estas cuestiones serían la creación del universo, los fenómenos naturales o el origen de la tierra que pisamos.

En esta entrada voy a hablaros de mis contextos mitológicos favoritos dentro de la mitología que nació de creencias o leyendas transmitidas por la voz popular. Ya sean creados por la voz del pueblo o transmitidos por la mente de un/a aclamad@ escritor/a, los mitos pueden alcanzar un gran significado para nosotros o para nuestras creaciones. Es por eso que quiero dividir el concepto en dos entradas y traeros en un futuro un texto dedicado a las mitologías creadas específicamente para obras de ficción. Además, hoy os aportaré ejemplos –que en ocasiones serán demasiado obvios, en mi opinión– en forma de obra literaria que apoyen cada mitología de la que os hable.

Los grandes ejemplos que se me ocurren cuando hablamos de mitología clásica son los ya conocidísimos mitos griegos y romanos. En este aspecto, podría considerarse a la mitología nórdica también un factor muy influyente en la cultura occidental actual. ¿Una obra para explorar los mitos clásicos de Grecia y Roma? Sin duda, Las Metamorfosis (Metamorphoseis, 8 d.C.), del poeta romano Ovidio. Las Metamorfosis fueron la obra maestra de Publio Ovidio Nasón y las escribió en doce mil versos hexámetros recogidos en quince libros, que a su vez suponían doscientas cuarenta y seis fábulas mitológicas ordenadas cronológicamente y que explicaban desde la formación del Caos hasta la transformación de Julio César en estrella. Podéis leer mi crítica al mito de Aracne en A Librería aquí. Mis mitos favoritos de dicha obra son, entre otros:
–Libro I: Dafne convertida en laurel e Ío en vaca
–Libro IV: Píramo y Tisbe. Marte y Venus
–Libro VI: Níobe: estatua de mármol

Susténtate de mi dolor, cruel Latona, gusta del placer de verme atravesada por el dolor y la desesperación. Yo sucumbo bajo el peso de mi aflicción, y tú puedes glorificarte de un triunfo completo. Pero no, me engaño: dentro de la desgracia más horrorosa que puede tener una madre, aún me quedan más hijos que a ti, que te envaneces en ser tan dichosa. Después de haber perdido el séptimo de mis hijos, todavía me restan otras siete hijas.

Fragmento del mito conocido como Níobe: estatua de mármol

apolo-e-dafne-bernini

Objeto 1. Apolo y Dafne, de Bernini

Otra obra, esta quizá no tan conocida como la que comenté anteriormente, y que, en mi opinión, ejemplifica a la perfección la mezcla que suponen a veces la historia y la mitología es Aléxandros. El hijo del sueño (Aléxandros. Il figlio del sogno, 1998). Esta novela del autor italiano Valerio Massimo Manfredi nos explica como la vida de Alejandro Magno se convirtió en leyenda, y de como su mundo fue convirtiéndose en un mito que crecía constantemente. La obra de Manfredi tiene muchísimas menciones clásicas (como no podría ser de otro modo) y nos presenta a distintos personajes históricos como Aristóteles, Cleopatra u Homero.

De regreso quiso visitar Delfos y se quedó fascinado y estupefacto ante las maravillas de la ciudad sagrada. Se detuvo delante del frontón del grandioso santuario de Apolo y contempló las palabras esculpidas en letras de oro: “Conócete a ti mismo”.

Fragmento de Aléxandros. El hijo del sueño

Alexandros1

Objeto 2. Portada de Aléxandros. El hijo del sueño (Grijalbo)

Para acabar, quiero hacer mención especial a la cultura egipcia, teniendo en cuenta que la variedad de sus mitos y de sus deidades tienen capacidad para ocupar varias entradas. La novela que relaciono con esta cultura se titula Los crímenes de Anubis (The Anubis Slayins, 2000).

Tal vez te precipitaste o estabas nervioso; el caso es que fallaste y el dardo fue a dar en el flanco izquierdo del animal, que, en su agonía, hirió también a Isis.

2 comentarios sobre “¿Otra vez tú, Zeus?

Agrega el tuyo

    1. Gracias por leer, Fani, el resultado de la entrada no me acababa de convencer porque he querido reducir demasiado un tema muy extenso, pero quería incluir algún texto sobre mitología cuanto antes en el blog. Un saludo para ti también.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: